El tratamiento del cuello aborda una de las zonas más difíciles y delicadas en medicina estética. Su eficacia depende en gran medida de un diagnóstico preciso y un profundo conocimiento anatómico. La selección de técnicas debe individualizarse según el tipo de piel, el grado de flacidez, la presencia de grasa localizada, el estado de la piel y la visibilidad de las bandas del platisma. Por ello, a menudo es necesario combinar distintos tratamientos y realizar varias sesiones para obtener resultados satisfactorios.
Según el tipo de alteración predominante, se valoran las siguientes opciones:
Flacidez predominante:
Hilos tensores o efecto mallado: Reafirman y estimulan la producción de colágeno.
Ácido hialurónico: Hidrata, revitaliza y redensifica la piel del cuello.
Hidroxiapatita cálcica: Indicada especialmente por su efecto tensor y su capacidad estimuladora del colágeno.
Radiofrecuencia: Técnica no invasiva para tensar y compactar el tejido cutáneo.
Mesoterapia: Infiltración de agentes tensores e hidratantes para mejorar la calidad de la piel.
La elección y combinación de tratamientos dependerá de la evaluación clínica personalizada.
Este procedimiento es ideal para pacientes con signos evidentes de envejecimiento facial, especialmente cuando el óvalo del rostro ha perdido definición y la línea mandibular se ha vuelto discontinua.
Está recomendado para personas entre 50 y 65 años, aunque puede realizarse antes o después, según el grado de envejecimiento.
El lifting no solo rejuvenece, sino que permite que el envejecimiento futuro siga un proceso natural.
Los resultados suelen durar alrededor de 10 años y la cirugía está diseñada para preservar la identidad facial del paciente.
Rejuvenecimiento natural Restaura la juventud del rostro sin cambiar su fisonomía.
Resultados duraderos Los efectos del lifting pueden mantenerse por hasta 10 años.
Procedimiento adaptable Se puede combinar con otras técnicas como la blefaroplastia o el lipofilling facial para un rejuvenecimiento completo.
Rejuvenecimiento de cuello
El cuello requiere un enfoque diagnóstico preciso y tratamientos combinados para obtener resultados naturales y duraderos.
Flacidez cutánea, pérdida de firmeza, piel deshidratada o fina, bandas del platisma y envejecimiento general del cuello.
Variable según el protocolo individualizado. La mayoría de los casos requieren varias sesiones espaciadas, según el tratamiento aplicado.
Resultados progresivos y acumulativos. Se logra una piel más firme, nutrida y rejuvenecida, con mejora visible en textura y tono.
Personas que presentan signos visibles de envejecimiento en el cuello, como flacidez, deshidratación, pérdida de volumen o presencia de bandas del platisma.
Mantener la piel hidratada, proteger del sol con FPS alto, y realizar sesiones de mantenimiento según indicación médica.
Dependerán del tratamiento aplicado. En general, pueden retomarse las actividades habituales de forma inmediata, evitando exposición solar directa y siguiendo una rutina adecuada de hidratación y cuidado.
ANTES
DESPUÉS
ANTES
DESPUÉS
ANTES
DESPUÉS
ANTES
DESPUÉS






Reserva tu primera cita en cualquiera de nuestras clínicas de España y recibe asesoramiento personalizado de nuestros experto
Reserva tu primera cita en cualquiera de nuestras clínicas de España y recibe asesoramiento personalizado de nuestros experto
Reserva tu primera cita en cualquiera de nuestras clínicas de España y recibe asesoramiento personalizado de nuestros experto
Reserva tu primera cita en cualquiera de nuestras clínicas de España y recibe asesoramiento personalizado de nuestros experto