Se realiza con un AH especialmente diseñado para labios, que tiene la particularidad de ser lo suficientemente maleable como para integrarse en la matriz del labio y al la vez, lo suficientemente resistente como para soportar las fuerzas de estrés mecánico a las que es sometida el propio labio.
Se suele utilizar una jeringa de 1 ml y se valora retoque al mes.
Hay que advertir que se inflamará unos 3 días (aplicar frío local y en algunos casos tomar un antiinflamatorio).
Hay que evaluar generalmente un efecto global de: perfilado (sobre el perfil), proyección (sobre el bermellón) o aumento (sobre la mucosa).
Se puede realizar con aguja o cánula y existen diferentes técnicas.
Pueden utilizarse dos densidades distintas: La de baja densidad para revitalización y rehidratación o la de alta densidad para el aumento natural.
La clave del éxito en un tratamiento de labios, estriba en una buena dosisi de NSD: NATURALIIDAD, SENSUALIDAD Y DISCRECIÓN.